el significado de los sueños
SUEÑOS
En la interpretación de los sueños, soñar con sexo es uno de los sueños que más se repiten a lo largo de nuestras vidas.-La mayoría de las veces son el reflejo de necesidades reales no suficientemente satisfechas.
En un sueño puede producirse lo que en los fenómenos oníricos se conoce como "desplazamiento", es decir, que en el sueño aparezca en primer plano un elemento que no es importante ni significativo y, en cambio, el elemento que posee estas cualidades se represente en lugar secundario.
También se produce a veces lo que en sueño se conoce como "condensación", en el cual, el mismo personaje del sueño puede representar a la vez varias personas o cosas, lo que origina una confusión interpretativa.
Ya se ha desechado la vieja creencia de que los sueños son mensajes con carácter sobrenatural. Los sueños, en verdad, tienen un significado, pero este significado no responde a códigos de interpretación rígidos y aún menos sobrenaturales.
Los impulsos del subconsciente adquieren determinadas características, que en muchas ocasiones hacen muy difícil la interpretación de su significado, a tal punto que resulta más una tarea de psicoanálisis que otra interpretación de sueños vulgar, lo que a simple vista resulta un sueño intrascendente.
Queremos decir con ello que en muchas ocasiones un sueño de simple apariencia tiene más con tenido o significación que otro que se nos muestra complicado y extraño.
Sin embargo, no existen reglas fijas, ya que todo sueño pertenece y está inscrito dentro del mundo interior de cada persona, si bien posee afinidades con otros, y tiene sus particularidades conferidas por la herencia, la cultura y la propia experiencia de la vida.
En realidad, este hecho es tan sencillo que no precisa demostración alguna; cuando una persona concilia el sueño, relaja su organismo, su mente se libera del influjo de la voluntad, y queda totalmente libre para que los fenómenos oníricos se produzcan en un sentido u otro.
Quizá sea esta teoría la que da más validez a las aportaciones de Freud, ya que el inconsciente no obedece en modo alguno a los deseos de seguridad del consciente.
El poder dirigir una persona sus sueños sería tanto como alcanzar un paraíso artificial, pues durante las horas que duerme podría vivir toda la felicidad que la realidad le negaba.